El color es una sensación que percibimos a través de los ojos y es analizada en el cerebro, asimismo, el color que se percibe es debido a la longitud de ondas reflejadas. La luz es filtrada por el objeto sobre el que cae y es por eso que podemos observar diferentes tonos y matices.

La psicología del color es una rama que estudia e interpreta cómo es que nos comportamos, interactuamos e incluso las emociones que sentimos al estar en presencia de distintos colores. Cuando se trata de marketing, los distintos colores pueden afectar de manera sutil la forma en la que los compradores perciben a las marcas.

Los colores tienen la capacidad de alterar el estado de ánimo de una persona e incluso su estado mental; existen colores que pueden causar irritación, relajación e incluso sensación de tener hambre, es por eso que las empresas realizan investigaciones y utilizan colores bien empleados para llamar la atención del público al que quieren llegar y, a su vez, generar en el usuario las sensaciones correctas de lo que quieren provocar con su marca. Por ejemplo; el amarillo representa calidez, amabilidad, alegría, luminosidad y es un estimulante, es por eso que muchas cadenas de comida lo utilizan. Por otra parte, el azul representa profesionalidad, seriedad, integridad, sinceridad, calma e infinito. Si se piensa en cualquier marca comercial viene enseguida a la mente el color que ésta emplea y sus valores ya que están directamente relacionados con la psicología del color y cómo es que los percibimos.

Muchas veces se considera que al realizar una compra es porque ya ha sido analizado y se ha llegado a la conjetura de que realmente se necesita un producto, sin embargo, en muchas ocasiones las emociones son las que deciden.  Según Color Marketing Group (compañía especializada en el uso de colores) casi el 85% de las veces que una persona adquiere un producto sobre otro es por la percepción de color. No obstante, la decisión de compra también es afectada por la textura del producto y olores o sonidos que pueda llegar a tener, cuando se combinan los cuatro elementos (color, diseño, textura y olor) se puede llegar a obtener un producto estrella.

En conclusión, si se desea causar un impacto significativo en un usuario o futuro cliente es necesario analizar los colores y los efectos que tienen en las personas para obtener una respuesta deseada.